martes, 9 de agosto de 2011

Día triste, día lluvioso





Amanece, sin calor.

Me despierto ajena
no quiero abrir los ojos,
tomar conciencia
afrontarlo.
Estoy cansada
agotada
agobiada,
de esta lucha diaria.

En un día como hoy
tan triste y lluvioso
nublado y gris,
en nuestra soledad,
con un papel y un bolígrafo
cuatro meses más tarde
de lo que fue demasiado pronto.
Después de nuestro acuerdo,
de sonreírnos,
de hablarnos,
simplemente se desvaneció.


miércoles, 3 de agosto de 2011

A cal y canto


Ni una misma se da cuenta.
Poco a poco se pone la distancia,
a pesar de que se lo podía imaginar,
no se hace nada por prevenirlo.
Acaba llegando.

Sin avisar,
sin preguntar,
sin verlo venir,
se da cuenta cuando ya esta encerrada.


jueves, 21 de julio de 2011

Ojala pudiera...

Mis mejillas abren paso a las lágrimas, como si por la costumbre intentaran facilitarles el camino o de haber pasado tantas veces hubieran dejado un surco, como el agua en el mármol con el paso del tiempo.

Tengo la mente nublada y el alma rota. Sigo sin entenderlo, sin entender no verte nunca más. Desubicada, desorientada.

Todos somos prescindibles para el funcionamiento de la vida, pero para alguien somos imprescindibles para su bienestar.
Los días siguen pasando, a pesar de todo. A pesar de que nunca había imaginado un día sin ti, desde el momento en que me diste la vida. Nunca había imaginado un día sin tu risa, sin tu cariño, ni un problema sin tu consuelo, sin tu ayuda o tu consejo.

Y ahora me veo frente a todo, sin ti.
Ojala pudiera abrazarte en este día y decirte te quiero.